Vietnam (XXV)

NOTA DEL ADMINISTRADOR: Debido a un fallo en el antiguo servidor de imágenes habrá paginas en las que no se vean estas en su párrafo correspondiente, y ya que volverlas a poner todas en su sitio llevaría muchísimo tiempo se ha insertado al final de cada crónica un vídeo para poder verlas.

 

Llegamos a Hanoi, en una buena mañana de sol, y dándonos la bienvenida “Californication”, de Red Hot Chili Peppers, enseguida entramos en el barrio francés, y en nuestro hotel, donde Raúl, nos ayuda a deshacer el embrollo de pulpos que atrapan nuestras mochilas.

Nos da la habitación 201, que en esta ocasión, la podemos disfrutar, ya que su balcón da a la calle. Después de una ducha, nos vamos en primer lugar a comer, y en segundo al lugar que se ha convertido en el preferido para Maruxiña en Hanoi, la tienda de batidos de frutas.

Más tarde, pasamos por la oficina de Hai, donde por fin cerramos el viaje a la bahía de Halong, para mi familia y Sergio, lo hacemos por 80 $, es el precio más barato que he encontrado en todo Hanoi.

RELACIONES PÚBLICAS

Por la noche, deambulamos por las calles, la esquina caliente, y nos vamos pronto a la cama, aunque al día siguiente no tengamos previsto el marcharnos, ya que Hai, nos ha invitado a comer.

En la mañana nos dedicamos a pasear por lugares que no habíamos estado antes de la ciudad, haciendo tiempo, para ir a comer, con nuestra anfitriona, y más tarde hemos quedado con Moon, para tomar una cerveza, por lo que pasamos el día de visitas a lo que se ha convertido en amigos de los dos.

El Lunes, salimos de Hanoi, a la perfección, gracias a las indicaciones de Ham, una trabajadora eficiente que tiene Hai, y a lo bien que se desenvuelve mi compañera con un mapa.

Llegamos a Tuyen Quang, donde había estado con anterioridad, en el mismo hotel, y cenamos en el mismo lugar, donde la última vez comí pato asado, el más delicioso que hasta la fecha he probado en mi vida, estando Maruxiña de acuerdo conmigo cuando lo prueba.

UN POCO DE MANTENIMIENTO Y MUCHO COCHINILLO

El martes, salimos dirección a Ha Giang, con lluvia, llegando a nuestro destino con un sol radiante. Al entrar en la ciudad pinchamos, y aprovecho para cambiar el aceite de mi moto, la rueda delantera, y la recámara de la trasera, todo por 12 euros.

Por fin llegamos al lugar que tenía más ganas de ver de esta ciudad, el restaurante de mi amigo Nguyen, la dirección, para los que quieran comer el mejor cochinillo que se come en Vietnam es

El número 1 de Pho am Thuc, de Ha Giang.

Nguyen se encuentra en la puerta, tal y como si me estuviera esperando, al llegar se alegra enormemente, y para celebrarlo, saca dos jarras de vino de arroz con canela, un plato de pollo, y cochinillo asado.

Hablamos durante un buen rato con ayuda del traductor, y me cuenta apesadumbrado, que su mujer está enferma, que al día siguiente marcha para Hanoi, para que le hagan diálisis.

Posteriormente, sus nietos, se unen a nosotros, y todos nos saludan efusivamente, y me dicen que Maruxiña es muy guapa, mientras ella, no puede hacer entrar en razón a todos, que es imposible el que pueda comer más, mientras una y otra vez le van llenando el plato con carne y arroz.

En la sobremesa, nos invitan a su casa, y vuelven a sacar pasteles de arroz, y más cerveza, al final debemos de huir, hacia nuestro hotel, prometiéndoles que a la noche regresamos.

SOPA, ANÍS Y AMISTAD

Después de una ducha, y un descanso, regresamos a casa de mi amigo, este nos obliga a comer una sopa que ha preparado, mientras ríe constantemente, y una y otra vez, me golpea en la espalda, y estruja a Maruxiña, la cual está encantada, con la amabilidad de la familia entera.

Aprovecho, para darle la botella de anís, que le encargué a Ángel, y de esta manera, quito de mi mochila los tres kilos que hacen que cuando un vietnamita intenta cogerla, se acuerde de mi y toda mi familia.

Cuando la velada llega a su fin,  me despido de Nguyen, y de su mujer, a los que no volveré a ver más. Se emociona, y me da un fuerte abrazo, yo por mi parte, sé que dejo atrás a una de las mejores personas que he conocido, y que me ha tratado muy bien, pero como siempre digo, y no me cansaré, el viaje debe de continuar.

INFORMACION CONFIDENCIAL

El día siguiente, lo aprovechamos, para sacar el permiso que se necesita para ir a la provincia de Cao Bang. En esta ocasión, no me quiero arriesgar a irme sin él, ya que en la provincia permaneceremos por al menos cuatro o cinco días.

En el hotel, nos quieren cobrar por hacérnoslo en la oficina, 20 euros, pero como ya tengo tablas en este país, les pregunto la dirección de la misma, la guardan como si fuera la receta de la coca cola, y después de insistirle en cinco ocasiones, al final me la dan, la cual paso a poner a disposición del que lo necesite, ya que no viene en ninguna guía

“en el numero 5, de la Calle Duong tran Quoc Toan”,

abre desde las dos de la tarde a las siete y media, el permiso nos salió por 12 euros, y para que se enteren todos NO SE NECESITA CONTRATAR UN GUIA, Y HAY QUE PAGAR UN SOLO PERMISO DE 1 A 4 PERSONAS. Hago hincapié en esto, ya que en las guías,  te confunden y son contradictorias la información que hay sobre esto.

UN POCO DE TRIAL Y UN MUCHO DE ETNIAS

Por la mañana, salimos con la intención de llegar por fin a la provincia de Cao Bang, pero no a la ciudad de ésta, de nombre igual, ya que es un recorrido de más de 250 km, por carreteras estrechas, y ya que hemos sacado el permiso, queremos degustar con tranquilidad toda la provincia.

Salimos de Ha Giang, y cogemos una carretera, que desde el primer momento, nos dice cómo será el resto del camino, estrecho, con subidas donde tengo que hacerlo en primera, y bajadas de infarto, con algo de lluvia, lo que hace que me alegre enormemente de haberle cambiado la rueda delantera a mi moto.

Pasamos por un paisaje que vale la pena todos los malos tragos que nos hace pasar la carretera. No tardamos en cruzarnos con gente de diversas etnias, diferenciadas todas ellas por su manera de vestir, trabajando el campo, o vendiendo sus productos a pie de carretera.

Llegamos a la mitad y cuarto de camino, a Pac Miau, donde decidimos comer, ante la insistencia de la lluvia, y casi nos quedamos en él, de no ser porque la lluvia nos ha dado tregua, al finalizar el almuerzo.

EL COLMO

Continuamos camino, hasta Bac Lau, final de la primera jornada de camino, vamos serpenteando por la carretea, que se contonea al ritmo del río Gam, de las bellas montañas, y de “Song to the Siren”, de This Mortal Coil, que suena en mi mp3. Pienso entonces, que pocas cosas más le puedo pedir a Vietnam.

Llegamos a la población, encontramos alojamiento en el único hotel del pueblo, y después de una ducha, salimos a explorar el pequeño pueblo. Con 10 minutos de excursión, tenemos más que suficiente, ya que éste no da más de sí, y nos vamos a tomar café.

Una vez que estamos en el establecimiento, no tardamos en tener compañía, pues se sientan a nuestro lado varias personas, que nos dan conversación, y nos ofrecen cerveza, la cual aceptamos, y conversamos con nuestros anfitriones.

COFRATERNIZANDO CON LOS CAMARADAS

Posteriormente, decidimos marchar todos, en total somos cinco, a cenar, y a invitarlos nosotros, ya que no han dejado que pagáramos nada en el establecimiento anterior. El restaurante, se encuentra repleto de gente, nuestros nuevos amigos, nos comentan que en el pueblo se celebran unas jornadas de encuentro entre los representantes del partido comunista, y funcionarios, de todas las aldeas y pueblos de tres comarcas.

No tardan en levantarse de sus mesas, los jefes de las distintas comunidades, para brindar con nosotros , una vez finalizados los brindis, comemos, ya que es necesario llenar nuestros estómagos, ante la posibilidad de que el alcohol, nos afecte demasiado.

Nos piden todo un festín de pollo, cerdo, y diversas verduras, todo típico de la zona, y cuando lo comemos, comprobamos, que es una de las mejores comidas que hemos tomado de Vietnam.

ZANFARRANCHO DE LICOR Y BAILE

Al finalizar, y para ser considerado con las personas que han venido anteriormente a brindar con nosotros, decidimos, llevar una pequeña botella de vino de arroz, para devolverles el brindis.

Craso error, que juro no volveremos a cometer, pues al acercarnos a sus mesas, con la intención de brindar, todas las mujeres que hay alrededor de estas, incluso la representante de las etnias, se levantan automáticamente, y nos introducen en nuestras bocas queramos o no chupitos, de licor, incluso dos a la vez . Cuando perdemos la cuenta de lo que nos han hecho beber, huimos a nuestra mesa, a refugiarnos, ante las risas de todos, pero ellos continúan persiguiéndonos por el restaurante, llevando consigo como armas un vaso y una botella de licor. Tenemos que finalizar la cena precipitadamente, ante la posibilidad de acabar con una cogorza que nos impida ir al karaoke, donde nuestros amigos desean invitarnos.

Cuando llegamos al primer karaoke, el cual es medio puticlub, los únicos funcionarios que se encuentran en él son policías, los cuales quieren también brindar con nosotros. Comenzamos así un rosario, yendo de karaoke en karaoke, y de canción en canción, y cada persona que nos encontramos, persona que insiste en invitarnos a beber, y a comer fruta, al final nos arrancamos a bailar, haciendo Maruxiña las delicias de todos con sus contoneos, y demostrando sus años en academias de baile.

UN POCO DE MERCADO

Finalizada la velada, nos devuelven a nuestro hotel, y nos percatamos, que hemos sido invitados a todo, que lo único que hemos pagado ha sido la cena (9 euros para cinco personas), y porque hemos tenido que insistir fuertemente para hacerlo. Nos damos cuenta también, de lo tremendamente acogedores que son estas gentes, con los extranjeros, y de su exagerada amabilidad hacia nosotros.

A la mañana siguiente, nos levantamos con intención de marchar, hacia la capital de la provincia, pero cuando abro el balcón de nuestra habitación, y contemplo, que es día de mercado, y el ir y venir de personas de diferentes etnias, que se han acercado a él.

Cuando se lo comento a Maruxiña, está de acuerdo conmigo, en que nos quedemos un día más, para ver el mercado, y degustar la tranquilidad, y amabilidad de estas gentes.

TAY BAN NHA, ES DECIR, ESPAÑA

Cuando salimos a la calle, somos mucho más observados por las gentes de las etnias que nosotros a ellos, cuando pasamos por las calles concurridas, las gentes se apartan, y nos hacen un pasillo, pero lo más curioso de todo, es que cuando salimos de tomar un café, ya todos nos señalan con el dedo, y dicen “Tay Ban Nha”, que es como llaman a España en este país, el servicio de información, funciona también en este pueblo como en el mío, pienso irónicamente.

Cuando regresamos de nuevo al café, nos encontramos en él a parte de los chicos que estuvieron con nosotros en la noche anterior, nos saludan, y observamos, que a estas horas, ya se encuentran de nuevo de petróleo, al cual nos invitan, pero declinamos su ofrecimiento, pero no el sentarnos juntos, y conversar.

De allí, marchamos nueve personas a comer, y decidimos invitarlas a todas, ya que en el día anterior, no dejaron que pagáramos en ningún karaoke. Piden comida, como para una boda, pollo a la lima, codillo de cerdo, estomago de vaca, y diversas verduras, sobra de todo, cuando pagamos la cuenta asciende a 21 euros.

Pienso entonces que mi amigo Juan de Cantabria, tenía razón cuando me dijo, que con doscientos euros, es posible el casarse en este país.

EPÍLOGO

Después de la comida, hacemos una pequeña sesión de karaoke, para no defraudarlos por su insistencia, y prometiéndonos que mañana sin excusas marchamos, ya que corremos el peligro de quedarnos a vivir es este pueblo, que tiene un maravilloso paisaje, y unas gentes con gran corazón.

En la próxima crónica, estaremos ya en la capital de provincia, llegaremos a las cascadas más famosas de este país, y terminaremos llegando a la última frontera con China.

En esta semana, nos hemos despedido de amigos, y hemos conocido a nuevos, nos hemos adentrado en una provincia, que por la necesidad de sacar un permiso, hace que no sea demasiada visitada por los extranjeros, haciéndola una provincia virgen, y a la que es de necesidad que el viajero venga, y que lo haga fuera de tours, ya que de esta manera, no se perderá lo mejor que tiene sus gentes.

 

7 comentarios en «Vietnam (XXV)»

  1. Antonio eres único, nos encanta tu viaje y las experiencias que estas viviendo. Disfruta y sigue mostrando la calidad humana de toda esa gente. Un cordialsaludo

  2. Hola guapo !
    Solamente decirte, que gracias a tí por dejar cada semana tu crónica. Tu sí que no has fallado ni una…. Así como bien dices, viajamos contigo, nos imaginamos ese pais, las gentes y lo buena persona que eres y lo bien que te lo estas pasando… Me alegro un montón. Sigue asi… no cambies nunca…..
    Besitos a los dos.

  3. Hola!
    Desde que has descubierto Skype y me narras tus aventuras en vivo y en directo leo menos tu blog,mea culpa, pero hoy en un huequito me he puesto al día. Me encanta la pasión que le estás poniendo a esta aventura. Seguid así!
    Besos a Maruxiña también!

  4. Hola taravitazos,me han encantado las fotos de las etnias en el mercado y ya veo que os estais haciendo unos incondicionales de los karaokes y del licor de arroz,lo mismo me animo y pongo un karaoke en nuestro querido pueblo,quién sabe, lo mismo funciona.Bueno seguid disfrutando de la tranquilidad que ya mismo sereis multitud.Besos.

  5. Yo sigo leyendote todas las semanas, aqui estamos de carnaval y ya sabes tiempo de locura, de disfraces, de trapos, de desorden, aunque nada es como antes, Un saludo.

  6. Hola de nuevo.
    Vaya cogorzas que os debéis pillar con el vinito de arroz.
    Anita, tú que eras abstemia y vas a venir hecha una alcohólica
    A ver quién te aguanta después.
    Un beso

  7. Hola a todos de nuevo, como siempre, agradeceros vuestra constancia, en leer nuestras peripecias por estos lugares.
    Aun a riesgo de ser repetitivo, sé que me lee mucha más gente que la que me deja comentarios (gracias a Dios), pero los que nos dejáis comentarios, siempre tendréis un cariño especial por mi parte, ya que como he dicho en reiteradas ocasiones, no sabéis la ilusión que nos hace, y la fuerza que nos da para continuar.
    Isa, gracias por seguir dejando tu granito de arena, espero que continúes y te hagas adicta también a los comentarios.
    Roge, gracias a ti también, veo que te has hecho un taravitazoadicto, sabes que cuando quieras te vienes, por la parienta no te preocupes, que la emborrachamos, y la dejamos adobada en los hoteles.
    Reyes guapetona, gracias también por estar siempre, y desde el principio, nunca fallas, al igual que chorreandito, que me imagino que estará por el pueblo, pegando sustos vestida de mascara, tócale el culo a todo el que puedas de mi parte jaja.
    A los de Sogeiverca, también agradeceros a todo el equipo, el que continuéis leyendo nuestras andanzas.
    A los padres de Maruxiña, desearos una feliz estancia en los 34 grados de Canarias, y espero que no os atiborréis demasiado, que luego remuerde la conciencia, aunque en eso soy el menos indicado para hablar.
    Pepi, eres la Lolaila mayor, siento lo de la letra, pero eso son cosas que a veces no se pueden evitar, espero que en la próxima este solucionado.
    Y por ultimo felicitar desde el Taravitazo a Lui y a su pareja, por su reciente matrimonio, si hubiera estado allí, os prometo que no me lo hubiera perdido, ya lo sabéis, por cierto, habéis pensado ya destino de viaje de Luna de Miel?, os puedo recomendar Vietnam jeje.
    En fin a todos de nuevo muchas gracias por perder vuestro tiempo, en leer estas crónicas, las cuales siempre espero que os gusten, y os hagan acompañarnos por un momento en este camino. Recordad, que cuando las leéis, viajáis a nuestro lado en este taravitazo, y formáis parte de él.

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