Singapur

NOTA DEL ADMINISTRADOR: Debido a un fallo en el antiguo servidor de imágenes habrá paginas en las que no se vean estas en su párrafo correspondiente, y ya que volverlas a poner todas en su sitio llevaría muchísimo tiempo se ha insertado al final de cada crónica un vídeo para poder verlas.

 

Nota- Quiero agradecer de nuevo el trabajo y tiempo que dedica Eladio Osuna para que el proyecto de el taravitazo continúe. Aunque por los últimos acontecimientos, el taravitazo y todos los lectores hemos quedado huérfanos, con paciencia y tesón, continuamos.

 

EN KUALA LUMPUR A CÁMARA LENTA

 

Después de un vuelo menos largo de lo que esperaba, ya que he podido dormir durante las 14 horas que dura, Maruxiña que ha cumplido con su palabra de regresar, y un servidor llegamos a Kuala Lumpur, con una semana por delante, antes de llegar a Singapur. Cuando salimos a cenar, y paseamos por las calles de los restaurantes chinos adyacentes a nuestro hotel, llenas de humo, diferentes comidas que nos impregnan con sus olores, nos miramos sonriendo, y comentamos que en absoluto nos sorprenden ya las diferencias que hay con España.

En esta semana, que en un primer momento, iba a ser para rápidamente preparar los visados de Indonesia, y visitar Johor Bahru, los planes se trastocan, y cambiamos de intenciones, y decidimos, después de visitar Singapur, ir a Filipinas, ya que el tiempo en Indonesia, es malo, y los pronósticos son de lluvia para los siguientes meses.

Esto hace que pasemos nuestro tiempo volviendo a ver Kuala Lumpur de manera mucho más sosegada, saliendo por las noches a bailar, y las mañanas dejándonos perder por calles extrañas y conocidas, haciendo fotos curiosas.

También visitamos a Erina, la chica que tiene la agencia de viajes que conocí en Malaca, y con la que descubrimos los preparativos que hacen para el fin de año chino, y la importancia que le dan a esta festividad la comunidad china.

De la mano de una de las empleadas que tiene Erina hacemos un recorrido a pie por Kuala, y su historia.

Con Erina y su pareja Billy, nos adentramos aun más en la gastronomía china, y en las variedades que ésta tiene en el país malayo.

 

CON YANI, LA MORENA

El 20 de Enero, aterrizamos en el aeropuerto más moderno del mundo, donde los videojuegos y masajes de pies son gratuitos. Pero desde luego no es esto lo que más nos alegra al aterrizar, sino que allí mismo nos vamos a encontrar con Yani la ibicenca, que de regreso desde Bali a Tailandia, decide pasar el fin de semana con nosotros, y hacer su segunda visita a esta ciudad estado.

Después de unos meses en Indonesia, el moreno es patente en Yani, que le hace estar aun más guapa, y siempre sonriente, haciendo que su carácter afable, sea más notable.

Nos fundimos los tres en un fuerte abrazo, y no cesamos de conversar en todo el trayecto que nos ha de llevar a nuestro hotel. Por culpa de la confusión de un servidor, tuvimos que tomar varios trasportes, pero como no hay mal que por bien no venga, esto hizo que comprobásemos que cuando viajan tres personas, el medio más barato para moverse por la ciudad es el taxi.

Llegamos al hotel ya con la noche encima, y sin pensarlo dos veces, lo primero que hacemos es algo que los tres estábamos deseando desde que supimos que nos juntaríamos de nuevo, comer jamón y beber Rioja.

En esta ocasión, el jamón lo traigo yo de mi matanza, y el vino lo llevamos casi de contrabando en la mochila, ya que los impuestos en la aduana de Singapur por el alcohol, pueden llegar a superar los 65 € por botella.

De la mejor manera del mundo, celebramos nuestro rencuentro, con un pan con tomate ajo, aceite de oliva que llevaba Yani, mi último jamón ibérico, y una botella de Rioja; sobra decir que la sobremesa se hizo extensa hasta altas horas de la madrugada.

 

EN MARINA BAY

Por la mañana, decidimos visitar la ciudad, y al primer lugar que nos dirigimos guiados por Yani,  a lo que se ha convertido en lo más emblemático del país, Marina Bay.

Es un terreno ganado al mar, el 30% de la ciudad es así, y en los próximos 3 años se espera que llegue al 60 %, lo que ha hecho, que tanto Indonesia, como Malasia, hayan vetado a Singapur en la compra de arena de estos países, ya que ha acabado con el fondo marino de los lugares.

En Marina Bay Se encuentran los mayores y más modernos edificios de Singapur, también es donde están los museos y el teatro nacional. Pero sin duda alguna lo que es el buque insignia de Marina Bay, son los tres edificios que hay al lado del casino, que nada tendrían de singular, sino fuera porque en sus azoteas hay construida una gigantesca terraza que une los edificios en forma de barco. Esto sin duda hace que hasta los menos urbanitas como un servidor, se queden boquiabiertos al ver la construcción.

LUJO EN GÓNDOLA

Paseamos por los lujosos centros comerciales de la zona, algunos con una especie de canal de agua en su interior, por donde se puede navegar en góndola, y donde las marcas de lujo se convierten en las únicas marcas de los centros.

Luego decidimos pasear a todo lo que da Marina Bay, para pasar por hoteles de lujo, donde a pesar de la facha que llevo, no dudo en verlo por dentro, y desde sus terrazas hacer alguna foto más de todo el complejo de grandes edificios.

Llegamos al otro extremo de Marina Bay, justo al lado de la estatua de un animal mitológico y símbolo de la ciudad, un pez con cabeza de león. Según cuenta la leyenda, un príncipe hindú, que estaba un día pescando por las inmediaciones de Singapur, vio a este animal mitológico, al que intentó pescar infructuosamente. Este encuentro lo tomó como una señal, y decidió fundar en la zona una ciudad lo que hoy mas tarde pasó a ser un sultanato, y posteriormente se independizó de Malasia, y constituye el país mas avanzado del mundo, también llamado la Suiza de Asia.

Desde la estatua, donde se puede apreciar el Esplanade-Theatres On The Bay, que es el nuevo teatro de la ciudad, con forma de durian, la fruta mas singular y apestosa de toda Asia. También se puede ver Singapore Flyer, la noria panorámica más alta del mundo.

LA CIUDAD DEL LEÓN

Hartos de tanta modernidad, decidimos ver un poco de lo antiguo que queda en esta ciudad-estado, y nos dirigimos al Museo de las Civilizaciones Asiáticas y al teatro Victoria, los dos edificios de época y estilo colonial.

Para entender la historia de Singapur, hay que remontarse al año 1365, donde ya se hace referencia a esta tierra como Temasek, o «pueblo del mar», en el Nagarakretagama javanés.

A finales del siglo XIV, el nombre sánscrito, Singapura (ciudad del león) pasó a ser de uso frecuente. Por esa fecha Singapur se vio involucrado en los enfrentamientos entre Siam (hoy Tailandia) y el Imperio Majapahit con sede en Java por el control de la península malaya. Singapur fue vencido en un ataque de Majapahit, pero Iskandar Shah, o Parameswara, un príncipe de Palembang, asesinó más tarde al cacique local y se autoerigió en nuevo gobernante de la isla. Poco después, Iskandar Shah fue derrocado y huyó al norte, hacia Muar, en la península malaya, donde fundó el sultanato de las Molucas.

A partir de 1819, cuando Sir Thomas Stanford Raffles, un ávido comerciante, eligió el territorio como sede local de la Compañía Británica de las Indias Orientales, Singapur se constituyó para los ingleses en base de excepcional importancia.

En 1824 la isla de Singapur y los islotes adyacentes fueron comprados como un lote único por el emprendedor Stanford al sultán de Johore (ver historia de Johor Bahru de estas crónicas). La Compañía designó a un nuevo ocupante del trono en Singapur, el príncipe Hussein, quien concedió a la empresa una autorización para mejorar el puerto. Los inmigrantes chinos pronto se convirtieron en la mayoría absoluta de la población local.

Singapur formó parte de la colonia británica de los “Establecimientos de los Estrechos” junto con Penang y Melaka (Malaca) hasta 1946, año en que éstos se integran a la Unión Malaya y Singapur se convierte en colonia de la Corona.

SIGUIENDO CON LA HISTORIA

Japón ocupó Singapur en febrero de 1942, y luego fue derrotado en 1945 por las fuerzas británicas, gracias a la fuerte resistencia interna por parte de un movimiento revolucionario liderado por el Partido Comunista de Malaya (PCM).

El nombre de Malaya designaba a Singapur y la península malaya, cuya escisión siempre fue considerada artificial por la izquierda.

Tras el fin de la guerra comenzó a proyectarse una unión o federación entre los sultanatos malayos y los antiguos establecimientos de los Estrechos, como paso previo a la independencia del territorio. Pero en tal proyecto chocaban intereses encontrados de las comunidades china y malaya y de las fuerzas conservadoras y progresistas. En enero de 1946 la Unión Sindical de Singapur lanzó una huelga general y en 1948 el Partido Comunista encabezó una insurrección anticolonial, que no logró el apoyo de los malayos e indios pobres. Los partidos marxistas fueron ilegalizados y debieron recurrir a la lucha guerrillera en la selva.

En 1949 se realizaron elecciones municipales, como primer paso hacia el autogobierno de la ciudad-estado. Pero la política parlamentaria comprendió sólo a los ciudadanos de habla inglesa hasta la creación del Partido de Acción Popular (PAP) en 1954, que unió por primera vez a ciudadanos educados en las tradiciones británica y china bajo las banderas del antiimperialismo. Al permitirse el voto a los chinos y lograrse plena autonomía interna, el PAP triunfó ampliamente en las elecciones de 1959 y su fundador, Lee Kuan Yew, ascendió al cargo de primer ministro con un programa de reforma social e independencia, en el marco de una Federación con Malasia, que se había independizado en 1957.

Pero el PAP se dividió en un ala socialista, encabezada por Lim Chin Siong y uno liberal-conservador liderado por Yew, que prefería estimular la iniciativa privada y la inversión extranjera.

En 1961 el ala izquierda del PAP fundó el Barisan Sosialis (Frente Socialista), que se opuso al proyecto de fusión de Singapur y Malasia controlado desde Londres. La Federación de Malasia, constituida por Singapur, la península malaya, Sarawak y Sabah estos últimos en la parte norte y noreste de Borneo fue creada en setiembre de 1963, después de oportunas “purgas” de opositores.

Mientras duró la federación, Singapur dependía de la península hasta para el suministro de su agua potable. Por lo demás, la integración tropezaba con las profundas divergencias existentes entre la comunidad china de Singapur y la malaya del resto de la Federación. En consecuencia, el primer ministro Lee decidió abandonar la Federación a partir del 9 de agosto de 1965.

En 1965, después de serios conflictos originados en el trato que se dispensaba a la población malaya y a otras minorías étnicas, y en medio de una lucha contra la oposición de izquierda, que el gobierno englobó en una única denominación (subversión comunista), la isla se transformó en una república independiente integrante de la Commonwealth. Fue suscrito un tratado de defensa y asistencia mutua con Malasia y el 15 de octubre del mismo año Singapur se convirtió en miembro de las Naciones Unidas.

AÑOS DE ESPLENDOR

Los primeros años de la independencia fueron de crecimiento espectacular de la economía. La isla se convirtió en un enclave exportador de productos manufacturados por empresas transnacionales, y en un centro financiero internacional desde donde se manejaba la economía regional.

En 1974 la crisis del petróleo conmovió el esquema exportador, el puerto de Singapur ocupa el cuarto lugar del mundo por su importancia y los ingresos per cápita del país son los segundos de Asia, después de Japón, y en consecuencia, se produjeron manifestaciones estudiantiles y obreras, que sólo pudieron ser contenidas mediante una dura política de represión.

Pese a mantener un crecimiento económico sostenido desde 1987, el gobierno expulsó a miles de trabajadores tailandeses y filipinos acusados de quitar puestos de trabajo a los ciudadanos naturales.

La decisión de prohibir la circulación de publicaciones extranjeras, la prisión de opositores y una Ley de Seguridad por la que se permite la detención sin juicio por dos años renovables indefinidamente, provocaron la acumulación de denuncias de violaciones a los derechos humanos.

Entre 1994 y 1995 el gobierno de Singapur entró en conflicto con Estados Unidos, Filipinas y Holanda por colgar a un ingeniero holandés por tráfico de heroína, por encarcelar y condenar a golpes de caña de ratán a un joven estadounidense procesado por vandalismo, y por ejecutar a una empleada doméstica filipina acusada del asesinato de una colega. En el caso de la doméstica el crimen se probó y las relaciones diplomáticas se restablecieron. En cuanto al joven, se redujo el número de golpes y de meses de prisión.

PROBLEMAS DE LENGUAJE

En junio de 1996 la campaña “Hable Mandarín” fue cuestionada por las minorías étnicas, preocupadas por que este idioma está pasando a ser requisito para la obtención de empleos. La preocupación del gobierno derivó hacia el inglés, que registraba declive en los estándares de manejo de la población, y en 1999 se lanzó una campaña contra el “singlish”, la particular variante lingüística con la que los singapurenses adaptaron el inglés.

El acuerdo de libre comercio firmado entre Singapur y Japón en enero de 2002 fue considerado histórico para el país, porque mostraba el compromiso japonés con la región. Los inversores de Singapur ganaban acceso al mercado de servicios japonés. Bajo los términos del acuerdo, las compañías con sede en Singapur podrían transferir a su gusto sus inversiones hacia dentro y fuera de Japón.

Malasia y Singapur anunciaron, en enero de 2005, un acuerdo sobre la estrecha franja de mar que los separa. Ambos países se comprometieron a salvaguardar la seguridad de navegación en lo que llamaron “un cuerpo de agua compartido”.

El presidente S.R. Nathan fue reelecto en agosto de 2005 para un segundo mandato de seis años. Se había convertido en el único candidato calificado para las elecciones cuando la comisión electoral le otorgó a él en exclusividad el Certificado de Candidato, alegando que los otros tres solicitantes no tenían “la experiencia y capacidad para administrar asuntos financieros y cumplir con las obligaciones y responsabilidades del presidente”. Esta es la tercera elección presidencial de la ciudad-estado desde que la Constitución enmendada de 1992 estipulara que el presidente debía ser elegido por el pueblo.

El gobernante Partido de Acción Popular de Lee Hsien ganó las primeras elecciones generales “reales”, es decir, con participación de más de un candidato certificado, celebradas en mayo. Los comicios mostraron el nivel de apoyo y popularidad del primer ministro, cuyo partido obtuvo 82 de los 84 escaños parlamentarios.

Con este breve relato sobre la historia del país, se da a entender, que aunque Singapur este considerado como el país mas avanzado del mundo, esto no tiene por qué ir de la mano de los derechos humanos, y mucho menos de la honestidad.

EN EL MEOLLO DE LA CIUDAD

Continuamos camino, y llegamos a Boat Quay, situado en Clarke Quay, a orillas del río Singapur. Es una de las zonas más vivas de Singapur y en ella se encuentran decenas de restaurantes, tiendas y locales de copas.

Clarke Quay abarca cinco manzanas con casas de antiguos almacenes rehabilitados. Durante el siglo XIX, Clarke Quay fue el centro comercial de Singapur.

Continuamos hasta Chinatown, donde la proximidad de la fiesta del año nuevo, se deja sentir aun más en sus calles, y la algarabía que se forma en sus tiendas.

Chinatown surgió cuando un barco chino llegó por primera vez al país en 1821, procedente de Miañen en la provincia de Fujian. Los marineros y comerciantes que viajaban a bordo del buque se establecieron al sur del río Singapur en un área que hoy es conocido como el Ayer Telok. A medida que el país creció, el número de inmigrantes chinos también se incrementó y el barrio chino también amplió de forma simultánea. Sin embargo, no todas las partes de Chinatown son chinas, una notable excepción es la Mezquita Jamae, que fue construida en 1830 por los musulmanes Chulia del sur de la India.

Para los turistas, el punto de acceso principal en el Barrio Chino es el área comprendida entre calle de la pagoda y la calle Smith, que posee algunos de los mejores centros comerciales de Singapur. Pequeñas tiendas que venden antigüedades y las artes tradicionales y artesanías chinas también son comunes en esta región. Centros comerciales como el Complejo del Pueblo  Park, punto neurálgico de Chinatown. También los compradores compulsivos pueden dar rienda suelta a sus ya seguro maltrechas tarjetas de crédito, en las tiendas de Majestic y Pearl s Center of House que venden de todo, desde la electrónica de consumo, antigüedades y reliquias budistas a la ropa de diseño y ropa interior.

Chinatown, tampoco defrauda al visitante necesitado de ingerir algo de cultura, alejado de lo consumista. Pues en este barrio se encuentra el Templo de la reliquia del Diente de Buda, que es uno de los más sagrados templos de Buda del país. Se supone que tiene una reliquia del diente perteneciente al Buda Sakyamuni y tiene una estatua del Buda Maitreya. Otras instituciones religiosas son el Templo de Sri Mariammanla Mezquita y el Jammae Thian Hock Keng Templo. El Museo Red Dot dedicado al diseño contemporáneo y el Chinatown Heritage Centre, que narra la historia de la comarca también se merecen una visita, que por falta ya de tiempo no podemos ver.

Bajo una intensa lluvia, los tres taravitazos, regresamos al hotel, para descansar y preparar nuestra visita nocturna a la ciudad, para ver los edificios iluminados, y ver también como se divierten los habitantes de este país, un sábado por la noche.

EN LA MOVIDA

Cuando la noche ha caído, y sin tiempo de cenar (ya lo haremos por el camino pensamos), nos dirigimos de nuevo a Marina Bay, el lugar de mas lujo de toda la ciudad.

En primer momento realizamos fotos del lugar, perplejos por el entorno de grandes edificios iluminados, y los orientales mejor vestidos que hemos visto hasta el momento en todo el sudeste asiático.

Estos hacen cola para entrar en restaurantes que a nosotros por una cena se nos llevaría el presupuesto de medio mes. Haciéndonos buscar otra manera más económica de poder cenar en el lugar. Lo encontramos en ese mismo lugar cerca de restaurantes y tiendas de lujo. Imitamos a los que suponemos semejantes mortales a nosotros, que van en peregrinación a un “7 eleven”, compran comida, y la calientan en el microondas del súper, para después comerla en los bancos que dan a la bahía, bajo un bello espectáculo de luz y cemento, reflejado en el agua.

Continuamos nuestro paseo, que en nada se diferencia al de la mañana, exceptuando que no llegamos a chinatown. Poco a poco el sueño y cansancio acumulado de haber pateado toda la ciudad hacen mella en nosotros, y regresamos al hotel en taxi.

Por la mañana, la víspera del año nuevo chino (en esta ocasión es el dragón), recogemos nuestras cosas del hotel, y las dejamos en consigna, para poder aprovechar el día, ya que nuestro avión sale a media noche con destino Filipinas.

LITTLE INDIA

Recorremos Little India, y sus tiendas llenas de productos típicos, sedas, diferentes ropas, comidas, inciensos, y música a todo volumen, llenan las calles junto a sus aromas, algunos buenos, y otros…

Los primeros inmigrantes indios fueron los sirvientes de Sir Stamford Raffles que llegaron a Singapur en 1819. A finales del siglo XIX fueron llegando muchos más inmigrantes en busca de trabajo.

Actualmente Little India es el centro neurálgico de la comunidad india en Singapur.

A poco que el visitante de un pequeño paseo por este barrio, se dará cuenta de dos cosas, la primera, que es difícil no caer en la tentación de comprar algo, aunque sea un simple dulce. La segunda, que después de un paseo, por las tiendas, es difícil no salir del barrio con un buen dolor de cabeza, debido a la constante música con volumen especial para discapacitados auditivos.

EN EL BARRIO ÁRABE

Salimos, de Little india, y sus preciosas casas de estilo colonial, e iniciamos camino a  Kampong Glam (el barrio árabe).

Kampong Glam fue una de las primeras zonas habitadas de Singapur y, debido a sus primeros inquilinos, constituye el barrio árabe de la ciudad. Las primeras calles fueron denominadas Arab Street, Muscat Street y Baghdag Street, todas creadas a principios del siglo XX.

Paseamos por Bussorah Mall, que es la calle más bonita, y donde se encuentran los mejores restaurantes y tiendas. En el extremo norte de la calle, se encuentra la Mezquita del Sultán, Construida en 1924 por Denis Santry, esta mezquita es la más bonita e importante de todo Singapur. También se puede ver en este barrio el Palacio del Sultán, fue construido en 1840 por el Sultán Ali, está situado en Kandahar Street y no es muy espectacular. En la misma calle está la Puerta del Sultán, una casa amarilla donde residía el primer ministro.

Encontramos cerca de este edificio un pequeño restaurante, donde descansamos, y hacemos la sobremesa, hasta que llega la hora, de volvernos al hotel.

Ya en el hotel, recogemos nuestras pertenencias, y nos abrazamos de nuevo a Yani, sin atrevernos a decir donde será la próxima vez que nos veamos, pero prometiéndonos que cuando llegue esa hora, tiene que haber de por medio jamón.

REFLEXIÓN EN EL AEROPUERTO

Ya en el aeropuerto repaso lo que han sido estos tres días, en el país mas pequeño del Sudeste asiático, y, según dicen, más avanzado.

A mi entender, este país es moderno, su ciudad limpia, y ordenada, nada que ver con el resto de lugares visitados hasta el momento.

Tiene una diversidad de ocio y cultura que hace que el visitante, pueda disfrutar de teatros, museos, y todo lo que pueda llegar a imaginar, y su bolsillo poder pagar.

Una sanidad envidiable, ya que los mejores profesionales en medicina del sudeste asiático trabajan en él.

Unos colegios, con mucha fama, y que hace que los habitantes adinerados de la frontera malaya, envíen a sus hijos a Singapur a estudiar.

En este país, también viven una diversidad cultural amplia, además de que un 30% de la población son expatriados, y la mayoría de los habitantes del país, son chinos, donde se nota la diferencia social sobre los antiguos malayos o indios.

Se dice además que Singapur no tiene corrupción (eso no me lo creo ni viéndolo), y que es uno de los países más limpios del mundo.

Pero como todo lo bueno, tiene también una parte mala, ya que su historia actual, como hemos visto, es semi-fascista. Tienen uno de los mejores acuarios del mundo, pero sus habitantes no pueden pescar en su mar, debido a la contaminación, debiéndolo de hacer en grandes piscinas situadas en lo alto de los edificios. Tiene la mayor refinería petrolífera  del sudeste asiático, donde decenas de petroleros, hacen cola para cargar el combustible con el que se mueve el mundo.

Está vetado en la compra de arena marina, por sus dos vecinos, debido al gran daño que ha infligido a la naturaleza, y donde parece ser que el dinero todo lo puede.

Me pregunto si un país no puede ser avanzado sin necesidad de destruir lo que le rodea.

De qué sirve tener un magnífico acuario o zoológico, con animales encerrados en mamparas de cristal, mientras los que están en libertad mueren, para que todo sea limpio, moderno y “perfecto” en el país más “avanzado del mundo”.

DE NUEVO EN EL CONTRASTE

El avión despega, cuando el año chino del dragón, comienza sus primeros pasos, dejando atrás Singapur, para meternos de lleno, en la cara opuesta. Filipinas, uno de los países más pobres de Asia, pero con la biodiversidad marina más importante del mundo.

También es el único país de Asía, que su historia va ligada a la de nuestra patria, por lo que me espero una mezcla extraña de lo latino y lo asiático.