Vietnam (IX)

NOTA DEL ADMINISTRADOR: Debido a un fallo en el antiguo servidor de imágenes habrá paginas en las que no se vean estas en su párrafo correspondiente, y ya que volverlas a poner todas en su sitio llevaría muchísimo tiempo se ha insertado al final de cada crónica un vídeo para poder verlas.

 

En la mañana siguiente, habiendo tomado la decisión de pasar el fin de semana en la playa, me marcho hacia Sam Son. Mi amiga Hai, y Nga, me lo han desaconsejado, me dicen que no tiene mucho que ver, que es un lugar normal, sin ninguna atracción para los turistas, lo que hace aún más firme mi decisión.

Salgo del hotel, y cuando me incorporo a la Nacional 1, ante la lucha constante de tanto vehículo, paro mi moto, y selecciono de mi mp3 Off Spring, cuando eran buenos. Grata decisión: hacen que me olvide del tráfico, y me lo tomo todo como una atracción de un parque, y consigo por fin disfrutar, con el ir y venir de vehículos, adelantándolos por la izquierda y derecha.

MARISCADA TARIFA INTERNACIONAL

Al fin llego a Sam Son, me dirijo directamente a la playa, allí elijo un restaurante, y paro a comer, por los dibujos pido gambas, me ponen unas fresquísimas, y cada una de ellas es más grande que la palma de mi mano, en España, tienen el nombre de Jumbo. Cuando las he visto en restaurantes tienen un precio de 3 € cada una. Tras el café pido la cuenta, y me cobran carísimo. He vuelto a cometer el error, de hablar y no escribir los precios, en total la comida con bebida 18 €. Sé que en España, por los 10 gambones y la bebida, me hubieran cobrado al menos 30, pero me toca las narices.

Salgo con la escopeta cargada del restaurante, que además de ser caro, tenía unas vistas estupendas, pero lo uno no quita lo otro. Llego a un hotel, en primera línea de mar; en el camino me he percatado, de que soy el único extranjero en el lugar. No me extraña, ya me lo han advertido, pero sí que es un lugar de visita para los turistas del país, ya que hay bastantes hoteles, la mayoría cerrados porque es temporada baja, y esto me hace aprovecharme de la situación.

HOTELAZO A PRECIO NACIONAL

Paro en uno, que se encuentra cerca de barcas de pescadores, con la intención de al día siguiente, intentar ver la cotidianeidad de su día a día. Debido a la trampa de la cuenta del restaurante, negocio duramente. Por mi habitación con vistas al mar, es doble, está de lujo, me piden 16€ la noche, la consigo al final por 4€. Estoy muy contento, después de todo el palo de la comida, me ha salido bien .

Estoy solo en el hotel, he podido elegir la habitación que me ha apetecido, y después de que durante media hora el encargado del mismo, me enseñara los grandes extras de la habitación, (tv con 50 canales, aire acondicionado, garaje dentro del hall), y me dice que está todo incluido, cuando le pregunto si la lavandería también, me dice que sí. Hace llamar a su mujer, que es la limpiadora y cocinera, y ella me trae un bote de detergente, y sonriendo me dice todo incluido en su idioma, me lo tomo con humor.

Después de despedirlo, me voy a la playa, hay unas buenas olas, y soy el único en la misma, aparte de un par de niños, que buscan cangrejos en la arena, y varios pescadores que revisan sus redes. El día está nublado, pero hace una temperatura de junio en España.

Tras el chapuzón, hago la colada, con la lavandería incluida del hotel, me ducho, y salgo a dar una vuelta. En el recorrido, hablo con Moon, y Hai, las dos se sorprende del precio que he conseguido por la habitación.

SESIÓN INFORMÁTICA

Al final de lo que es el paseo marítimo, hay un templo, en lo alto de las rocas, subo a él, y ante mi sorpresa, están realizando la misma ceremonia que viví en Bac Ha, pero esta vez, no participo en la misma, -aún recuerdo el entumecimiento de mis piernas-. Me siento en unos bancos del templo, que tienen una vista espectacular del mar, saco mi portátil, y comienzo a escribir, no tardan en acercarse los hombres, a mirar que hago.

Nadie habla inglés, pero a través de las fotos de la ceremonia de Bac Ha, les explico que participé en una, todos ríen, y me echan sus brazos por encima, me veo obligado a enseñarle todo el repertorio de la mayoría de mis peripecias por su país, ellos lo disfrutan enormemente.

Cuando marchan, quedo a solas con la música de la ceremonia de fondo, y el romper de las olas en los acantilados adyacentes , mientras el sol se va poniendo. Al final estaré tres días, hay que aprovechar la ausencia de turistas, el poder deleitar mariscos y pescado fresco, y el buen precio de una habitación con vistas.

DESAYUNO: CREPS CON LICOR

A la mañana siguiente, a las 6 de la mañana ya estoy en pie, bajo, y los encargados del hotel, tienen montado un  puesto de desayunos en la calle, de los creps de harina de arroz, que había tomado en Bac Ha. No es lo que prefiero para desayunar, pero no hay más remedio, mientras hacen los míos, marcho a la playa, y hago fotos del amanecer, el paisaje es inmejorable, con barcas cerca de costa, que se encuentran faenando, mientras el sol sale a la superficie.

Vuelvo a desayunar, y me encuentro un grupo de pescadores que desayunan los creps con licor de arroz y vodka. Me ofrecen, pero lo rechazo, y lo que en absoluto rechazo es su compañía , mientras una conversación se hace imposible, sólo podemos llegar a decirnos nuestros nombres, edad, y nacionalidad.

ALBAÑIL POR UN DÍA

Una vez finalizado el desayuno, marcho con mi moto, dirección a la desembocadura del río, decido hacerlo por la playa, ya que no encuentro ningún obstáculo natural en el camino, 1 km. antes de la desembocadura, en un pequeño grupo de cabañas de pescadores, tengo que parar y bajar de la moto, lo que contemplo es una imagen totalmente de postal , mujeres a pié de playa, dentro del agua, que con redes realizan labores de pesca, mientras sus maridos, están en las barcas, realizando lo propio, más adentro.

El sol ya está fuera, llego a la desembocadura del rio Song Chu, que a su salida al mar, se abre en dos, y deja dos pequeñas islas. Regreso por el mismo camino, y a mi vuelta, cerca de donde se encontraban las mujeres faenando, me encuentro un grupo de hombres, que está poniendo los pilares, para lo que va a ser una casa, en la playa. Uno de ellos me hace señas, y me pide que les ayude, y sin pensármelo dos veces, desmonto de mi moto, dejo todo en el suelo, me descalzo, y levantamos uno de los pilares, el primero . Esta parte va dedicada a mi amigo Juanito, que trabaja en la construcción.

No había previsto en absoluto un día de trabajo con la gente de aquí, pero para nada me desagrada. En el primer pilar, me fijo, que hacen un pequeño agujero de unos 50 cm., luego con el pilar hecho con sacos de hormigón, se levanta entre todos, se introduce en el mismo, y posteriormente, con una gran manguera, comienzan a llenarlo de agua, el agua, y el peso del pilar va haciendo que este se hunda cada vez más, hasta llegar a la profundidad necesaria. Es increíble, no se mueve, pero más increíble, es que el jefe de obra, que lleva un peinado a lo Jerry Lewis, mide la nivelación con una hoja de palmera, y a ojo.

EL REPOSO DEL GUERRERO

Después del primero tomamos un té, y no hacen más que sobarme las piernas, ellos tienen canillas, y yo soy como diría Dolores Nicot, un pollo de pata gorda, no hacen más que curiosearme, me levantan la camiseta, y me tocan la barriga, es algo insólito para ellos.

Posteriormente, ponemos 5 más, les ayudo en todos, y cuando terminamos la jornada, y decido marcharme, se cuadran todos y me retienen, no me dejan marchar, y me hacen quedarme a comer. No me resisto mucho, el trabajo, me ha abierto el apetito, nos vamos todos a la casa de uno de ellos, el jefe de obra.

Todas las mujeres han preparado la comida, la mayoría pescado, el cual está riquísimo, bebemos todos licor de arroz, y yo me pulo 4 cuencos de arroz, 3 de un pescado grande, muy sabroso, pero cuando pruebo un pescado más pequeño, el cual es aún más sabroso, no puedo evitar comerme 4 de éste, de ensalada y verdura, solo 2 , y la retahíla de siempre.

No hacen más que ofrecerme a una de las hijas de ellos, para que entable amistad con ella, yo le digo que no, que una mujer solo quiere hijos y un hogar fijo, y que esa no es mi intención. Ellos me dicen que no hay problema, yo al final de un salto, digo a voces ok, ok, voy en busca de la chica, la cojo me la pongo al hombro, y hago como que me la llevo, todos ríen por la broma.

TAMBIÉN ENFERMERO POR UN DÍA

Posteriormente en los tés, me he fijado que uno de los trabajadores lleva el dedo menique vendado, y este no tiene muy buen aspecto, le digo  que si se puede quitar la venda para que le eche un vistazo, cuando lo hace, por el olor, y el color, está todo negro, me percato que empieza a gangrenarse.

Marcho sin más con mi moto al hotel, voy a por el botiquín, vuelvo, y le hago que se lo lave, lo limpio, lo desinfecto, lo vendo, y como no llevo esparadrapo, le sujeto el vendaje desenrollándole un condón, al que le practiqué pequeñas perforaciones para que pudiera transpirar.

Todos se ríen, pero pienso, que el dedo lo tiene perdido, le doy un paquete de gasas, para que cada día se ponga una nueva, -la anterior llevaba 10 días con ella-, miro a otros y veo que a varios le faltan también algún dedo. Es la vida de esta gente, dura y solo trabajo, me despiden todos los hombres con un abrazo, y me desean suerte, yo les deseo aún más.

Cuando marcho del lugar, no puedo evitar el mirar atrás, ver el trabajo realizado en el día, y pensar que un victoreño, ayudó a poner los pilares de una casa con vistas al Mar de China.

Vuelvo al hotel, y ceno con los encargados del mismo , es imposible la comunicación con nadie, sin embargo en el transcurso de la mañana, no ha hecho falta, y en la comida, con gestos nos hemos comunicado. A veces se puede hablar.

DE NUEVO EN EL INFIERNO DE LA NACIONAL

Por la mañana me despierto tarde, sobre las 9, esta vez busco alguna tienda, donde compro mi litro de leche, sin galletas, creo que me pondré un poco a dieta. Marcho a el único sitio del pueblo donde hay internet, y me pongo al día en los mensajes, después me voy a comer, con la familia del hotel, en la sobremesa les enseño a hacer café, quedan gratamente complacidos, pues ellos sólo beben té.

Posteriormente me marcho a ver a unos chicos de Laos, que están trabajando en el pueblo, y conocí el primer día en el templo, hablan inglés, y me interesan como contacto, para cuando vaya por su país, Paso la tarde con ellos y sus amigos de cháchara, mientras contemplo a las mujeres que arrastran carros con suvenires, hacia el paseo marítimo, en busca de algún incauto, que caiga en sus redes.

En este pueblo, todos son pescadores pienso, y cuando cae el sol, me voy a cenar y a dormir. Al día siguiente marcho de Sam Son, hacia Vinh, son 130 km. y quiero estar descansado para el infierno de la nacional 1.

Por la mañana, antes de marchar, desayuno con una pareja de alemanes, que llegaron el día anterior, y por consejo mío, se alojaron en mi hotel, nos despedimos, y marcho en moto. Decido irme por las pocas carreteras secundarias que hay paralelas a la H 1, hasta que es imposible seguir, y me tengo que meter en ella.

ALUCINANDO AL PERSONAL

Llego a Vinh, dos horas y media más tarde, le echo un vistazo, y decido acercarme a Hoy Long. Magnífica decisión, aldeas de pescadores, en las que es imposible el encontrar hotel, o dormir en casa de nadie, ya que no entienden ni papa, y no están por la labor, pero el paisaje es sublime . El delta del Sg. Lam, da lugar a pequeñas islitas, unidas por caminos de tierra la mayoría, y en los que me encuentro desde vacas a cabañas de pescadores, y a sus familias trabajando. Todos se quedan alucinados: no es nada frecuente ver a un extranjero por estas tierras.

Decido parar en una aldea, a tomar una cerveza, no hay bar, por lo que entro en una tienda regentada por una anciana, la cual tiene los dientes y la boca de un marrón rojizo, debido al consumo de nueces de Betel , que tienen un sabor un tanto amargo, no se comen, solo se mastican, y después se escupen. Produce adicción, al igual que el tabaco de mascar, aunque da placer al paladar, y hace que estés contento, ya lo probaré por la noche, pero solo probarlo, ya que no quiero tener una boca con el aspecto de que nadie quiera besarme en tres vidas.

AUTOSERVICIO CACHONDO

La abuela, no habla nada que no sea vietnamita, y no sabe ni leer ni escribir, por lo que me tengo que introducir detrás del mostrador de la tienda, para coger yo mismo la cerveza, esta está cachonda, la cerveza, no la abuela, y acto seguido, cuando me doy la vuelta y abro la cerveza, tengo a toda la aldea en el interior de la tienda.

Mientras tomo la cerveza, no cesan de tocarme las piernas, la nariz, el pelo, todo les resulta curioso, y yo los examino con la misma curiosidad, pero sin tocar.

Acabo mi cerveza lo antes posible, y continúo, hasta otra aldea, donde con más tranquilidad, como, aunque la dueña insiste que le haga una foto a ella, y como me cae simpática, y me cobra solo el precio normal, 20000 Dongs, se la hago , y le prometo que al día siguiente volveré a comer de nuevo.

Regreso a Vinh, y de allí me marcho a un pueblo que me ha recomendado la abuela del restaurante, Cua Lo, que me ha dicho (dándose besos en los dedos, otra forma de comunicación que no sea con gestos es imposible), que es precioso. Cuando llego, me encuentro a la entrada del pueblo un Campo de Golf, y muchos hoteles, recorro el pueblo, y esto es el Marina D’or Vietnamita.

Tiene mucho turismo autóctono, pero está vacío, ya que no es época estival, por lo que después de un periplo de recorrer hoteles (al menos 10), por fin encuentro uno gestionado por un padre y su hijo, que me cobran 4€, me quedo, está bien el ver lo que para ellos es precioso.

Marcho inmediatamente a la playa, que está sola, y contemplo, la devastación que ha sufrido ésta después del paso del último tifón, hace 3 semanas. El paseo marítimo levantado, y los árboles caídos, pero el agua está a buena temperatura, y me doy un baño corto, ya que la resaca del mar es tremenda, y no quiero acabar en las fauces de Neptuno.

PIRATEANDO WIFI

Cuando regreso al hotel, le pregunto al chico de éste, por un sitio con internet, el cual a cada pregunta mía en ingles, se queda pensativo durante un minuto, mirando al vacío, y después me contesta que no sabe. Le señalo el ordenador, y el símbolo del Explorer, me dice que el hotel tiene Wifi gratis, me quedo alucinado. Bajo mi portátil, y se engancha a la red del hotel de al lado de 4 estrellas, entonces río complacido, un hotel de 4 €, con los servicios de uno de 4 estrellas, el ingenio vietnamita pienso.

Más tarde le pregunto dónde comer barato, esto, ya me he preocupado de escribirlo en mi guía en vietnamita, me hace un croquis, y marcho a cenar. Por 2€ ceno bien con propina incluida, una sopa de pesado, una tortilla, una ensalada, un plato de espinacas, dos cuencos de arroz, y dos cervezas con hielo, la cerveza fría no se estila, ¿para qué utilizar espacio en el frigorífico, si todo se puede enfriar con hielo? .

Posteriormente me voy a dormir temprano, al día siguiente quiero hacer fotos del amanecer.

DIANA MILITAR

A las 5 de la mañana despierto, por un gran estruendo, hay maniobras militares, y disparan con cañones durante 1 hora. Es el despertador militar, aparte de la corneta, claro. Voy a la playa, y hago unas fotos magníficas del amanecer, que siempre me ha gustado más que el atardecer, supongo que porque  uno representa el comienzo, y lo otro el final. Además la luz azulada, tornándose violeta, y posteriormente anaranjada, es ideal para las fotos que realizo, tanto a la playa, como a una pequeña isla, por la que se puede acceder en moto, cuando hay marea baja, en esta ocasión es marea alta, por lo que a la tarde la exploraré. .

Marcho a Vinh, y descubro que no tiene nada interesante para ver, por lo que me dedico a realizar gestiones, compro una camisa, para la boda de Hanoi, unos cascos nuevos para el mp3, y tomo café en un sitio pijito. Descubro que es baratísima esta ciudad.

A media mañana (la hora de comida aquí), vuelvo al restaurante de la abuela, y descubro su interés porque volviera, ha traído a su nieta, la cual me presenta, y de nuevo la procesión de preguntas, que por qué no me caso, que no me puedo marchar de Vietnam sin hacerlo, etc., etc.

Cuando finalizo, y le he explicado mis intenciones de viaje, la abuela me dice que a la vuelta de Ho Chi Ming (Saigón), tengo que parar a comer otra vez más. Esta vez no se lo prometo, y ella ríe, me despido, y marcho al pueblo. Realizo alguna foto a las playas desde la isla, y veo el reportaje fotográfico que le hacen a una pareja que se casa, a una chica que protegida del sol, duerme la siesta, y se despierta al ruido de mi cámara, y a un barco escorado en la playa. Al lado se encuentra un viejo pescador, que no suelta su cigarro de la boca, ni para preguntarme de dónde soy, ni para beber de su botella de licor de arroz .

Finalizo el día cenando en el mismo lugar donde el día anterior, esta vez al pedir pescado, y pedirle la cuenta al dueño, no a la chica del día anterior, me cobran el doble, pero la verdad es que ha valido la pena: estaba todo riquísimo.

DEBUT EN LA PLAYA

Me voy al hotel, y a dormir, mañana marcho más al sur, y en el noticiero, han dado lluvia, creo que me espera un duro viaje en moto, por la temida H 1, además me voy poco a poco adentrando en la zona que suele haber tifones, y la quiero pasar cuanto antes.

Al día siguiente, y siguiendo mi instinto, lo primero que hago, nada más levantarme, es poner las noticias de la tele, y esperar las del tiempo. No dan muy buen parte meteorológico, para la zona a la que me dirijo, 200 km. al sur, está lloviendo. Miro por la ventana, y veo que hace un día de sol espléndido, supongo que la calma que precede a la tempestad, por lo que decido quedarme un día más.

Marcho temprano a la playa, y pienso estar el día entero holgazaneando, sin hacer demasiado, por lo que me tiro al agua, estoy completamente solo en la playa, las olas son de al menos 2 metros de altura, cuando me canso del ir y venir de las olas, me tiro en mi toalla, acompañado de mi mp3, y Bruce Sprinting, que me da un paseo por las calles de Philadelpia, de allí Phill Collins, me arranca y me introduce en el paraíso, y Sting, me presenta a Roxane. Canto con mi voz de gallo, -tampoco he sido dotado, para el canto-, y cuando me doy la vuelta, tengo a un grupo de unos 10 niños, en cuclillas a mi alrededor, que cuando los miro, todos ríen conmigo.

Lejos de avergonzarme, continúo cantando, y acompaño mi mala voz de gestos mímicos, ellos que no tienen ni idea de lo que hago, se desternillan. Cuando me quiero dar cuenta, son casi las 12, hora de comer, me ducho, y al restaurante. Esta vez, pido gambas sin saberlo, y sin arrepentirme posteriormente, ya que están muy buenas.

Posteriormente, marcho a Vinh, a tomar café, en el camino, continúo en compañía de mi mp3, y de Radio Futura, que me transporta a las Ramblas de Barcelona, en una de mis canciones preferidas La Negra flor, silbo la balada de Scorpions, pasando por aldeas, donde los niños, salen del colegio, y los ganaderos, llevan a sus reses a pastar.

Los demás conductores, se quedan alucinados, cuando me oyen cantar en los semáforos, supongo que pensaran, cosas de extranjeros, aunque ellos no tienen ni pizca de vergüenza, cuando sueltan poderosos gallos en lo que es su entretenimiento nocturno preferido, el karaoke.

Después de tomar café, voy a comprar mi cena en un supermercado que el día anterior había visitado, y preparaban comida para llevar: elijo un pescado, tipo sardina, que está adobado, 3 piezas 15.000 Dongs, además compro detergente, para la colada.

Cuando finalizo, marcho de nuevo a mi hotel, y paso la tarde viendo un par de pelis que me he bajado de internet, ceno y a dormir, que mañana, si que salgo dirección sur. Ha sido un día de no hacer nada, y de estar con mis pensamientos. La verdad es que no me siento de momento solo, me las apaño bien, y no me aburro, aunque también pienso que todo llegará, pero si uno se mentaliza, el palo es mucho menor.

BAR DE CAMIONEROS

Por la mañana, me lo tomo con calma, salgo del hotel, y me despido del dueño, el cual no me deja marchar sin haberme invitado antes a una taza de té amargo, lo tomo entre aspavientos disimulados, le doy las gracias por todo, y marcho, a unos 50 km. de Vinh. Empieza a llover, yo continuo el camino, pero cuando la lluvia arrecia, decido parar en un bar de carretera, donde en el aparcamiento, hay varios camiones estacionados.

Son las 11 de la mañana, me encuentro, un bar un tanto cutre, y a dos camioneros sentados tomando té, me falta uno, son tres camiones estacionados, supongo que el tercero estará en el servicio, 10 minutos después, sale el tercero, acompañado de una chica de unos 18 años, guapísima, de piernas interminables, y sonrisa eterna, supongo que es la novia de este, y ha parado para saludarla.

De pronto siento un peso sobre los hombros, y unas manos comienzan a deslizarse sobre mi pecho, me doy la vuelta asombrado, y es la chica que había salido con el camionero, que estás encima mía, y empieza a sobarme, incrédulo, intento quitármela de encima, y le digo que es lo que está haciendo, miro a la dueña del bar, y me señala a la trastienda del bar, empiezo a comprender, me he metido en un puticlub de carretera, me cuesta media vida quitarme a la chica de encima, que se ha aferrado a mí como una lapa, ante las risas de los camioneros, y de la dueña del establecimiento.

Me tengo que obligar a mí mismo, a continuar camino, bajo la lluvia, y no caer en los brazos de la María Magdalena, que cuando veía que marchaba, me dejaba el precio reducido de 2 €. Mientras continuo camino bajo la lluvia, y veo que son solo las 11:20 de la mañana, pienso que la jodienda no tiene hora ni enmienda.

NEGOCIANDO PARA MI EDITOR

Paro en otro lugar, y primero me cercioro, que no he vuelto a equivocarme: es un restaurante. Aprovecho para comer, y esperar a que la lluvia remita, cuando lo hace continuo camino, y empieza a sobrarme el impermeable, pero no paro, ya estoy cerca de mi destino.

Llego a Dong Hoy, es un lugar de Playa, y pescadores, bastante grande, y comienzo el rosario de la búsqueda de hoteles. En uno que entro, el precio en un principio es de 10$, sin desayuno, cuando voy a marchar la dueña, me dice que su hotel sale en la Lonely Planet, no me lo pienso dos veces, y le digo que ya lo sé, que yo trabajo para ellos, y estoy haciendo la actualización de la misma. Al final me lo deja en 7$, con desayuno incluido, pero eso sí, haciéndome prometer, que en la actualización seguirá saliendo por 10$. Le digo que no hay problema, mientras ella no le diga a mi jefe, que al día siguiente, no trabajaré, y que solo iré a disfrutar de la playa. Lo sellamos con un apretón de manos.

En otros días me hubiera dolido mentir de forma tan bellaca, pero a ellos no les duele en absoluto, el sacarte el máximo dinero posible, por lo que juego a su mismo juego, a ver quien saca más de quién.

Me tratan con mucha amabilidad, y pago por adelantado, para evitar que vean mi pasaporte (aquí no registran a nadie, hacen el paripé del pasaporte, para quedarse con él y asegurarse que no te marcharas sin pagar), y comprueben que no soy australiano, pero eso no evita, que me den la peor habitación, una interior, a mi me da igual, las habitaciones siempre las he utilizado, solo para dormir, y ducharme.

PASANDO DE KARAOKE

Posteriormente, marcho al mercado, y me doy una vuelta por él. Hay pescado freso, frutas y carne. Encuentro un puesto de bocadillos, con el precio puesto. Son baratos, el más caro, 7.000 dongs. Me pido 4, así tengo la cena resuelta .

Al caer la noche, marcho a un Karaoke de la ciudad, y me tomo un par de cervezas, servidas en una cubitera, ya que le he dicho al camarero, que no quería hielo en la cerveza. Pago 40.000 dongs, mientras me destrozan los tímpanos con los aficionados a la lírica vietnamita. Huyo lo antes posible, antes de quedar seriamente dañado en mi intelecto, y sobre todo por la insistencia de los demás a que cante con ellos, hoy no estoy para esos trotes, me encuentro cansado, y necesito dormir.

PACTANDO CON ANA

A la mañana siguiente, me despierto temprano, contesto los emails, ya que en la habitación tengo internet. Llevo una semana intercambiando correspondencia virtual con Ana, una chica gallega, que está dispuesta a acompañarme en mi periplo por el mundo: me cuenta, que está en una situación similar a la mía de hace un año, hastiada de todo, y con ganas de zambullirse en la aventura.

En esta semana, hemos intercambiado impresiones de todo tipo, y he comprobado, que sería buena compañera de viaje. Cuenta con un presupuesto similar al mío, y no le importa viajar en moto. Además tenemos puntos de vista muy iguales, por lo que después de Navidad, seguramente, ya tendré compañía, estoy un tanto ansioso, por ver que tal congeniamos.

Posteriormente, desayuno en el hotel, y charlo con un hombre, el cual se encuentra de vacaciones en Vietnam. Es de padre alemán, y madre vietnamita; tiene unos 65 años, y me cuenta, historias de su país materno, y de la guerra. Es una persona bastante interesante, conversamos por al menos 2 horas, y me aconseja, que vaya a una playa, la cual es bastante solitaria, y así me decido a hacerlo.

Sigo la costa, por al menos unos 7 km. dirección sur, por un camino de arena, y en una parte del mismo, atravieso una duna de arena, la cual me cuesta media vida, cuando la traspaso, el paisaje no puede ser mejor: una playa gigantesca, de arena blanca, y olas de al menos dos metros, saco mis bocatas, que compré en el mismo sitio del día anterior, junto con un paquete de galletas y una pepsi de 1,5 l., me tumbo en la arena, y disfruto del oleaje, y del paisaje.

INTERCAMBIO DE GALLETAS

A las dos horas, veo en el horizonte una barca que cabalga sobre las olas, con 4 tripulantes. Quedo asombrado, por la pericia de estos, con la pequeña embarcación y el fuerte oleaje . Los veo desembarcar a unos 500 m. me visto, y me acerco: me encuentro a una familia de pescadores, padre, madre, hijos, nueras, y nietos, todos realizan labores de pesca,  y otros comen unos cangrejos a la brasa, a los que me invitan.

Estoy lleno, pero por amabilidad, y gula, como uno, les hago varias fotos, y a la choza donde vive la familia , luego me despido y subo en mi moto. Una de las mujeres se me acerca, y mira en mis alforjas, y me señala el paquete de galletas, para que se lo dé, yo desganado se lo doy, mientras pienso, que aquí nadie da nada por nada, cuando arranco mi moto, un niño, me hace señas, para que no marche, paro, y de nuevo la vida, me da un tortazo de humildad, el niño me entrega otra caja de galletas típica de aquí, ha sido solo un intercambio de productos diferentes.

Con la cara enrojecida, se lo acepto y marcho, mientras pienso con vergüenza, que son una familia de 8 personas con dos niños pequeños, que vive en una choza de la playa, se juega la vida todos los días, y se alimenta de lo que pescan y yo con mi prepotencia extranjera, he pensado mal de ellos. Me doy cuenta de que no todo el mundo en Vietnam, espera solo recibir de los extranjeros.

 

 

10 comentarios en «Vietnam (IX)»

  1. Hola; acabo de ver las fotos y comentarios de tu compañero.
    Muy bonito todo, sobre todo el viaje en elefante debe de ser una pasada.
    Lo de poder fumar también me gustaría a mI, pero aquí ya no se puede.
    Bueno, pásalo bien.
    Ay Anita, como te quedaría el pompis.
    por cierto es Maruxiña con X.
    Un beso

  2. Hola a todos de nuevo, Gracias Yani, puse en mi ultima cronica Ana, por que no sabia como poner Yani, espero que no te molestase, la verdad, que pasamos un rato agradable, y te fuistes sin hacernos una foto juntos, lo siento, pero bueno tal vez el año que viene, en Laos podamos hacer unas cuantas, me ha sorprendido, que con el breve encuentro, te hayas enganchado a mis cronicas, tal vez es por que somos muy parecidos, lo cual es agradable siempre de saber. Angel, a ti te digo, que si tu hijo lleva esto de viajar dentro, creo que sabes como yo que es una tonteria el retenerlo, quizas lo mas logico, es darle alas, y que el compruebe de primera mano lo que es esta locura o suenio, me pongo manos a la obra con lo de los imanes, esta vez te mandare tres, los que mejor vea, asi tendras de repuesto. Jose, siempre en la brecha como tu dices hay que ve jodio, que constante eres, me tienes alucinado, ya que esto es una carrera de fondo, y tu sigues en la misma, al igual que chorreandito, eres incansable, cuando te vea, no te vas a librear de un abrazo, que lo sepas. De nuevo gracias por vuestro tiempo, y molestaros en adjuntar comentarios, que me hacen enormemente feliz. Gracias Marc por todo.

  3. Hola Antonio!!!
    Soy la ibicenca que ya ha llegado a casita…han pasado sólo un par de dias y ya estoy echando de menos Vietnam…
    Me impresionó saber que tu «efimero viaje» sólo duraba 15 años!! y aqui estoy enganchada a tu crónica también!!
    Mucho ánimo y si estás por Laos el año que viene igual podemos coincidir ó por lo menos informarme de adónde ir.
    Saludos desde Ibiza!!!

  4. Cada vez hay más gente interesada en esto, que guay Antonio a cuanta gente nos estas enganchando. De aquí a que esto termine a cuanta gente mas.Te sentirás muy satisfecho. Un saludo desde esta tu tierra.

  5. ¡Que pasa paisano! Aqui uno de tu pueblo natal que se ha enterao de tu «locura asiatica»,no si cuando te deciamos ojoloco seria por algo je je. Bueno fuera bromas que espero que te siga acompañando la suerte por esos lares ya seguiremos en contacto.Saludos desde Montilla.

  6. A traves de Eladio Osuna, vecino y amigo mio estoy siguiendo de primera mano tus andanzas por esas tierras tan lejanaas y de cultura tan distinta a la nuestra. Sin duda, hay que tener espiritu aventurero y una gran dosis de curiosidad y una ración de sacrificio, para embarcarse en esta aventura, entre fascinante y arriesgada.
    Se los esfuerzos que has realizado para encontrar el iman, por lo que creo que darte las gracias es poco, muchisimas gracias.
    Como todo tiene un costo material, y a mi me gustaria me pudieses mandar algunos imanes más, me gustaria me indicaras como y cuanto dinero te mando, que de ninguna forma compensara tu esfuerzo, pero en ningún momento voy a permitir que te sea oneroso.
    Y como ya te tienes en engachado a tus cronicas, seguire tus pasos de cerca.
    Aprovecho para mandarte un fuerte abrazo y animarte en tu aventura, que tiene seguro muchos momentos duros. UN ABRAZO MUY FUERTE Y ANIMOOOOOOOOOOOOOOO.

  7. Hola mongolo,desde luego te estás superando en tus crónicas pues cada vez nos muestran mejor el Vietnan auténtico sin turisteo como tú lo llamas.Lo de las galletas y el dedo del albañil me dejó sin habla.gracias de nuevo por lo que nos haces conocer y vivir a través de tí.Besos

  8. Aqui estamos de nuevo jodio, me ha gustado mucho pero que muy mucho esta cronica, no dejes que te saquen los cuartos joer, que aún sabiendo como va la cosa por ahí, aun te las van clavando de vez en cuando.
    Que pasa que ya no te acordabas de esos despertares militares academicos españoles y como no la ultima y floreada, para acabar aquella academia, que no te dejaban salir nada mas que un rato el sabado y otro el Domingo, claro que el que estaba casado o con hijos aún tenia la suerte de poder pernoctar fuera de aquella academia, para su bienestar personal y muuuu sexual.
    Me parece raro que no les hicieras unas fotos a esos pequeños, que me los imagino escuchandote cantar a tu manera, aunque yo no te he escuchado pero me lo sigo imaginando, muuuuuu mal cantaor tienes que ser Antonio.
    Ten cuidadin con esas que sin saberlo intentan llevarte al catre, que como des con una que se encapriche de ti, esa no te deja ni a sol ni a sombra.
    Joer me imagino la cara que se te quedo despues de que el pequeño ese te dio el tortazo, hay con el vietnamita payoooooo, jajajaja.
    Y que decirte de tu futura compañera de viaje, me alegro un monto y esperamos que despues de Navidad sea tu pareja de viaje y podamos leer esas cronicas con alguan historia mas.

    P.D. Sin mas decirte que la proxima vez jodio, hagas el calculo de horas vietnamitas y franja horaria de España, que el otro dia me llamaste a las 03:50 horas, hora local Paterna (Valencia) (España), jajajaja, no iba a ser de otra manera el decirtelo, para que se enteren todos los lectores de las cronicas, jodio que me costo otra hora y media dormirme.

    Antonio sigue disfrutando y que sepas que no me importa que me llamaras el otro dia a esas horas de la madrugada, saber que el acordarte de mi seria por algo.
    Cuidate y un abrazo muuu fuerte de tu amigo Jose Bubus.

  9. Gracias familia, por vuestro apoyo, no os preocupeis por mi, que soy fuertote, y con lo que como cada dia mas, no le eches la bronca a Andrés, por que solo hizo lo que le dije, y es una persona de plalabra. Reyes, mira que eres buena gente, desde el día que te conoci lo comprobé, sigue así no te preocupes, que yo continuo mi camino, y al coronel Thruman le doy recuerdos tuyos. Arantxa, como me ha gustado esa expresión, de me ha llegado muy profundo, profundo hummm jeje. Besos a todos.

  10. Bonita crónica, quizás una de las que mas me han gustado (todas me gustan eh) pero nose si es porque no os podeis comunicar con el idioma ya que no te entienden y tiene que ser todo por señas. A mi me ha llegado mas, mas profundo.
    Un abrazo!

Responder a Angel Santisteban Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.